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Cientos de granadinos han celebrado hoy bajo la lluvia el 517
aniversario de la Toma de Granada, que rememora la conquista de la ciudad
por los Reyes Católicos, con el tradicional ceremonial cívico-religioso, que
este ano ha vuelto a tener el rechazo de quienes creen la fiesta excluyente
y anacrónica.
En un día desapacible marcado por una lluvia intermitente que ha deslucido y
acelerado los actos, numerosos granadinos y turistas han salido no obstante
a la calle para presenciar la tradicional festividad, en la que el
Ayuntamiento, del PP, ha introducido este ano como novedad a un figurante
musulmán entre la comitiva en representación de esta comunidad, que lo ha
considerado una "burla". El acto central ha tenido lugar en la plaza del
Carmen, frente al Ayuntamiento, desde cuyo balcón se ha procedido a la
tradicional tremolación del pendón de Castilla al grito de "Granada", a
cargo este ano del concejal de Cultura, Juan García Montero (PP).
Los actos se han iniciado con la salida del Ayuntamiento de la procesión con
el pendón de Castilla, réplica del confeccionado por Felipe II en 1619 sobre
el modelo original de los Reyes Católicos, quienes entraron con él en
Granada el 2 de enero de 1492. La vistosa comitiva, que recrea con figurines
ataviados con trajes de época la ciudad de los últimos seis siglos, se
trasladó hasta la Catedral, donde el arzobispo, Javier Martínez, ofició una
misa en la que dio las gracias por una "victoria que terminó con ocho siglos
de devastaciones, sufrimientos e intolerancias", y pidió por que Granada sea
"un lugar de convivencia y confraternidad".
Con sus "grandezas y miserias", la historia "nos pertenece porque nos hace",
dijo el arzobispo durante el oficio religioso, al que siguió la tremolación
del estandarte real en la Capilla Real, a cargo, esta vez, del concejal
socialista Isidro Olgoso, y el posterior regreso de la comitiva a la plaza
del Carmen. Entre las cientos de personas que se han congregado en la plaza
bajo la lluvia, que ha restado algo de afluencia al acto, han vuelto este
ano a hacerse notar con gritos un grupo de ultras de derecha que han
enarbolado banderas preconstitucionales y de la Falange y han lanzado
consignas como "Espana unida jamás será vencida".
Desde el balcón consistorial, el concejal del PP Juan García Montero, al que
correspondía por el turno de edad establecido, tremoló el pendón por tres
veces como manda la tradición, después de repetir la leyenda: "Granada,
Granada, Granada, por los ínclitos Reyes de Espana don Fernando V de Aragón
y dona Isabel I de Castilla. Viva Espana. Viva el Rey. Viva Andalucía. Viva
Granada", a los sones del himno nacional.
Por otra parte, como ocurre desde hace anos, los colectivos contrarios a
esta celebración, agrupados en la Plataforma Granada por la Tolerancia, han
mostrado su rechazo a lo que consideran una conmemoración "reaccionaria e
intolerante" con un acto en el que han homenajeado a los ayuntamientos de
Sedella y Canillas, en la Axarquía malaguena, por haber aprobado la
"liberación" de Boabdil, que ha dejado de estar encadenado en sus escudos
heráldicos.
La plataforma es partidaria de trasladar al 26 de mayo, día de Mariana
Pineda, la festividad de la Toma, que a su juicio "hiere muchas
sensibilidades y divide a la ciudad", ha manifestado a los periodistas el
portavoz de este colectivo, Javier López Gijón. La plataforma, de la que
forma parte IU, cuyos concejales no han asistido al acto central como es
habitual, se ha sumado a las críticas por la inclusión de un figurante
musulmán en la comitiva.
(EFE) |