Feliciano Barrios Pintado, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la Universidad de Castilla-La Mancha y doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, ha ingresado como académico de número en la Real Academia de la Historia.

El nuevo académico, elegido en abril de 2007, tomó posesión de su cargo en un acto celebrado en el salón central de la docta casa de la Real Academia de la Historia al que asistió el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Ernesto Martínez Ataz. Para tal acontecimiento, Barrios pronunció el discurso ‘España 1808. El gobierno de la Monarquía’, que fue contestado por el académico José Antonio Escudero López.

Feliciano Barrios, que fue decano, hoy honorario, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UCLM en el Campus de Toledo, ha ocupado la vacante de la medalla número 5 producida por el fallecimiento de Guillermo Céspedes del Castillo. La candidatura de este especialista en Historia de la Administración Pública de la Edad Moderna, Instituciones Nobiliarias e Historia del Derecho Indiano fue avalada por los académicos José Antonio Escudero López, Faustino Menéndez Pidal y Luis Suárez Fernández.

Barrios Pintado cuenta en su haber con un destacado currículo. Así, a su nuevo nombramiento, se une el de académico numerario de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y de la Sevillana de Buenas Letras. Igualmente es académico correspondiente de la Nacional de la Historia de Argentina y de la Chilena de la Historia. Ha sido vicepresidente del Instituto Internacional de Historia del Derecho Indiano y subdirector del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, y es miembro del Consejo de Honor del Anuario de Historia del Derecho Español, fundado en 1924 por don Claudio Sánchez-Albornoz.

Discípulo de José Antonio Escudero, ha sido un activo conferenciante y organizador de congresos y reuniones científicas. Asimismo, es Comendador de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III; Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort; Comendador de la Real Orden de la Estrella Polar, de Suecia, cuyas insignias le fueron impuestas personalmente por S. M. el Rey Carlos XVI Gustavo en su embajada en Madrid. En noviembre de 2005 el presidente Fox, en mérito a su labor en el fomento de las relaciones culturales entre España y Méjico, le concedió la Orden Mejicana del Águila Azteca, en grado de venera, que es la más alta distinción honorífica que otorga la República hermana a un ciudadano extranjero. (REDACCIÓN EIP)