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El primer escudo papal conocido es el de Inocencio III (1198-1216)

 

Benedicto XVI ya cuenta con su escudo de armas

 - El emblema contiene simbolismos que proceden de la tradición de Baviera y que Joseph Ratzinger ya había introducido en sus escudos de arzobispo y cardenal

 

 [16 de mayo de 2005]

 
Escudo del Papa Benedicto XVIJoseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, ha estrenado ya su nuevo escudo de armas. Para su emblema papal ha optado por elementos simbólicos que ya había introducido en su escudo de arzobispo de Munich y Freising, y luego en el de cardenal. Sin embargo, en la nueva composición estos simbolismos aparecen colocados de modo diverso.  

El escudo lleva en su interior algunos símbolos significativos y está rodeado de elementos que indican la dignidad, el grado, el título o la jurisdicción de la persona a la que pertenece. El emblema adoptado por Benedicto XVI, con forma de cáliz (una de las más usadas en la heráldica eclesiástica) es muy sencillo en su composición. Está “blasonado en rojo, con capas de color oro, y con concha del mismo color; en la capa derecha, una cabeza de moro al natural, con corona y collar rojos; en la capa izquierda, un oso al natural, de lampazo, con una carga de color rojo, atada con cintas negras”.  

En su interior, el escudo del ahora Pontífice ha variado con respecto al emblema cardenalicio: ahora el campo principal del escudo es de color rojo con dos capas laterales, de color oro. La capa es símbolo de religión. Indica un ideal inspirado en la espiritualidad monástica, y más típicamente, en la benedictina.  

En el punto más noble del escudo aparece una concha de color oro, que encierra una triple simbología. Su significado teológico alude a una leyenda atribuida a San Agustín que hace referencia al esfuerzo que exige intentar dar a conocer la infinitud de Dios a los hombres. Igualmente, desde hace siglos, la concha se usa para representar al peregrino, un simbolismo que Benedicto XVI quiere mantener, siguiendo las huellas de Juan Pablo II (la casulla que usó en la liturgia de inicio de su pontificado llevaba el dibujo de una gran concha). Por último, la concha es también el símbolo que se halla en el escudo del antiguo monasterio de Schotten, en Ratisbona (Baviera, Alemania), al que el nuevo Papa se siente espiritualmente muy vinculado.  

En la parte denominada capa pueden verse dos símbolos que proceden de la tradición de Baviera, que Joseph Ratizger ha lucido en sus emblemas desde 1977, cuando fue nombrado arzobispo. El cantón derecho del escudo (a la izquierda de quien mira) hay una cabeza de moro al natural, con labios, corona y collar rojos. Es el antiguo símbolo de la diócesis de Freising convertida en archidiócesis metropolitana de Munich y Freising en 1818, al frente de la cual estuvo el actual Pontífice.

La cabeza de moro abunda en la heráldica europea, pero, mientras que la italiana, por ejemplo, le coloca una banda blanca en la cabeza –que refiere al esclavo liberado- la heráldica germana lo contempla coronado. En la tradición bávara, la cabeza de moro aparece con mucha frecuencia, y se denomina capuz ethiopicum o moro de Freising. 

Por otro lado, en el cantón izquierdo (a la derecha de quien mira) hay un oso al natural, con una carga en el lomo. Hace referencia a una antigua tradición protagonizada por el primer obispo de Freising. El oso simboliza al propio obispo, y su carga, el peso de todo el episcopado que recae sobre él. 

Escudo de la Santa SedePor tradición, el Sumo Pontífice lleva en su emblema, alrededor del escudo, las dos llaves cruzadas (al estilo de la Cruz de San Andrés) –una de color rojo y otra de color plata- símbolos, según algunos autores, de los poderes espiritual y temporal (estas llaves aparecen igualmente en el emblema de la Santa Sede). Las llaves son el símbolo típico del poder dado por Cristo a San Pedro y a sus sucesores y por ello aparecen en los escudos papales.  

En la heráldica eclesiástica aparece –al igual que ocurre normalmente en la civil- un prenda para cubrir la cabeza. En el caso del Papa, desde tiempos antiguos, aparece una tiara (como se veía en el escudo del fallecido Juan Pablo II).  

Lo que en inicio fue un tipo de birrete cerrado, en 1130 incorporó una corona –símbolo de la soberanía de la Iglesia sobre los Estados. En 1301, el Papa Bonifacio VIII, añadió una segunda corona para significar la autoridad papal sobre la civil y Benedicto XII, en 1342, añadió una tercera, para reafirmar la autoridad moral del Papa sobre todos los monarcas civiles. Con el tiempo, y tras perder los significados de carácter temporal que motivaron sus incorporaciones, la tiara de plata con tres coronas de oro se usó para representar los tres poderes del Sumo Pontífice: orden sagrado, jurisdicción y magisterio (la tiara completa, junto a las llaves, el símbolo de la Sede apostólica). 

Benedicto XVI ha decidido no poner la tiara en su emblema personal, sino sólo una simple mitra. Ésta, como recuerdo del símbolo de la tiara, es de color plata y tiene tres franjas de color oro (los tres poderes citados) unidas verticalmente entre sí por el centro para indicar la unidad de estos poderes en una sola persona. 

Un símbolo totalmente nuevo en el escudo del nuevo Papa es la presencia del palio. Este signo aparecía en algunas antiguas representaciones papales, pero no pertenece a la tradición más reciente. Indica la misión de pastor del rebaño a él encomendada por Cristo. 

Tanto en la heráldica civil como eclesiástica es costumbre poner bajo el escudo una banda o pergamino con un lema o divisa –que expresa un ideal o programa de vida-. El cardenal Joseph Ratzinger tenía sus escudos anteriores el lema: “Cooperatores Veritatis”, divisa que mantiene pese a que no aparece en el escudo papal, siguiendo así la tradición instaurada por los Sumos Pontífices en los últimos siglos (tampoco el conocido lema de Juan Pablo II “Totus tuus” aparecía en su emblema).

 
 Ocho siglos de tradición
 
Desde la Edad Media, los escudos de armas se hicieron de uso común para los guerreros y nobles. Paralelamente, también el clero adoptó su propia heráldica, que sigue las reglas de la civil para la composición y la definición del escudo, pero que inserta diversos símbolos e insignias de índole eclesiástica y religiosa.  

Escudo del fallecido Juan Pablo IIEl primer escudo papal conocido es el de Inocencio III (1198-1216). Desde ese momento, es tradición que los Papas tengan su escudo personal. A menudo los Pontífices adoptaban el escudo de su familia, si existía, o componían un escudo con simbolismos que indicaban su ideal de vida o su programa de pontificado o que hacían referencia a hechos o experiencias pasadas. Con frecuencia aportaban alguna variante al escudo que habían adoptado como obispos, algo que también ha hecho en esta ocasión Benedicto XVI.

El emblema de Juan Pablo II

El escudo recién estrenado por el nuevo Pontífice nada tiene que ver con el emblema de su inmediato antecesor. El escudo de Juan Pablo II quiso ser un homenaje al misterio central del cristianismo: la Redención. Representaba, principalmente, una cruz, cuya forma, sin embargo, no correspondía a ninguno de los habituales modelos heráldicos en la materia. Ésta aparecía desplazada verticalmente para insertar a su lado una gran “M” mayúscula, que recordaba la presencia de la Virgen bajo la Cruz y su excepcional participación en la Redención. La intensa devoción de Juan Pablo II a la Virgen se manifestó también de esta manera –al igual que lo hizo en su lema-.

 

 

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