|
La
tradiciones imperan en todas las casas reales, sean estas reinantes o no. Es
el caso de la familia real griega que ha querido respetar su costumbre en
las ceremonias protagonizadas por sus descendientes más jóvenes. El último
ejemplo se vio el pasado fin de semana en el bautizo del tercer hijo de
Alexia de Grecia y Carlos Morales, que se desarrolló en la localidad canaria
de Yaiza, en Lanzarote, donde residen con su familia. Un acto familiar, que
por la relevancia de los protagonistas tomó una consideración especial.
La
ceremonia, a la que asistieron la reina Sofía, su hermana doña Irene, los
Duques de Lugo; la infanta Cristina, acompañada de su hijo Miguel, así como
Constantino y Ana María de Grecia, abuelos maternos del pequeño; los padres
de Carlos Morales, todos sus tíos y un centenar de invitados (no asistió,
pese a ser hermana de su abuela Ana María, la Reina Margarita de Dinamarca),
se celebró en la iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios, un templo
católico que durante la mañana del sábado acogió en su seno el ritual
ortodoxo del bautismo. En éste, el pequeño fue ungido con las sagradas aguas
del Jordán -en una pila bautismal trasladada hasta Canarias para la ocasión
y que pertenece a la familia real griega- y recibió, como dicta la iglesia
ortodoxa, los sacramentos del bautismo, la comunión y la confirmación. El
oficio, celebrado en griego, inglés y español, fue conducido por monseñor
Epifanios, arzobispo de España y Portugal de la Iglesia Ortodoxa; el
arzipreste Dimitri Tsiamparlis, vicario general en funciones y deán de la
Catedral Ortodoxa Griega de Madrid; y el párroco de Yaiza, Sixto Álvarez.
Como
manda la tradición de su religión, el pequeño tuvo igualmente varios
padrinos y madrinas, función que ejercieron Marie-Chantal Miller, esposa de
Pablo de Grecia; Nicolás de Grecia, la Infanta doña Elena y Gonzalo, el
hermano pequeño de Carlos Morales.
A la salida
de la ceremonia -que duró unos cuarenta y cinco minutos- y aunque se trataba
de un acto familiar, los asistentes posaron en una improvisada foto de
familia para los medios de comunicación y numerosos curiosos que tomaron
los alrededores del templo. |