Boletín de Noticias

 

 

VER MÁS TITULARES

Medalla al Mérito en el Trabajo para la propietaria de Catering Juliá

- Pilar García Alonso, de 104 anos, es la artífice de una empresa de restauración que desde 1976 ha servido casi todos los actos de la Casa Real en Sevilla
- Recibirá la distinción junto con otros profesionales como Concha Velasco, Sara Montiel, Alfredo Landa o el histórico líder del PCE, Santiago Carrillo

 

 [9 de diciembre de 2008]

 
Ver imagen en tamano completo.

A sus 104 anos, Pilar García Alonso, aún sigue acudiendo a diario a la avenida de la Palmera para estar al pie del canón del negocio familiar, el restaurante Juliá-Los Monos, una dilatada trayectoria laboral que le ha hecho merecedora de la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo que le acordó conceder ayer el Consejo de Ministros, galardón que compartirá con nombres como las actrices Concha Velasco y Sara Montiel, el actor Alfredo Landa, o el histórico líder del PCE, Santiago Carrillo.

Nacida en Santiago de Compostela en 1904, aunque sevillana por los cuatro costados, esta centenaria empresaria ya tiene en su haber la Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo. Fue su padre, Cayetano García Carro, regente del célebre Café París, el fundador de esta saga de restauradores sevillanos. Madre de cinco hijos, de los que ya fallecieron dos, Pilar comenzó trabajando junto a su marido, Eduardo Juliá, en la llamada Terraza de la Cruz del Campo, en la antigua calle Oriente. "Allí se daba la cerveza sin ácido, en jarras alemanas de litro tapadas, porque guardaban la presión y cundían mucho", relata su hijo Rafael. También inauguró la cervecería Oriental, en la calle Gallegos, donde se daban comidas y tapas que no se cobraban para que los clientes siguieran bebiendo, y de ahí pasó al Bar Gibraltar, en la Plaza de América, hoy conocido como Alfonso.

A principios de los cuarenta inauguró la Hostería del Prado y tomó la concesión de los bares y restaurantes del Círculo de Labradores y del Mercantil. Durante esos anos, Pilar fue pionera en el servicio de comidas al Ayuntamiento de Sevilla, entre ellas, el banquete del centenario de la inauguración de la Feria de Sevilla y el que se ofreció a Eva Duarte de Perón.

En los cincuenta abrió un negocio pequeno, el Bar Juliá, en la calle Rodríguez Jurado, frente al antiguo Coliseo, que cosechó un gran éxito por su renovada carta de tapas. En el ano 57 abrió la cafetería Juliá, en el Edificio Elcano; en 1963 se quedó con el Puesto de los Monos, este negocio era una venta de las afueras de principios de siglo y muy conocido por ser paso de los toros que venían corriendo conducidos por cabestros y garrochistas hasta la Maestranza para ser lidiados. Dona Pilar sólo dejó la jaula del mono que le daba nombre al lugar, pero por lo demás le dio un vuelco al negocio, convirtiéndolo hasta el día de hoy, en un concurrido bar-cafetería, además de restaurante, cada vez más especializado en comidas de empresas, bodas y todo tipo de celebraciones.

Siendo además, esta actividad, la del Catering la principal del negocio en la actualidad, habiendo sido pioneros en Sevilla en los servicios del Catering. Habiendo hecho un gran esfuerzo en modernizarse y adaptarse a las normativas higiénico-sanitarias de la Comunidad Europea, aprovechando para ello la oportunidad de la EXPO'92, donde dieron el 85% de los servicios de Catering que se realizaron, además se hicieron todos los bocadillos y sandwichs que se despacharon, 4 chocolaterías, un restaurante en el Pabellón de Tierras de Jerez y todos los servicios del World Trade Center, edificio de los Comisarios de la Exposición, que incluía tres cafeterías, un restaurante de doscientas plazas, comedores privados, sala multifuncional y las recepciones de casi dos mil personas que se daban en el patio del edificio. Para hacer frente a semejante empeno, crearon una infraestructura de varias naves (situadas en el Polígono Industrial P.I.S.A en Mairena del Aljarafe), donde hoy se elaboran todos los alimentos correspondientes al Catering.

La nueva historia del Catering Juliá, pues Dona Pilar hacía tiempo que no servía comidas en la calle, comienza en 1963, con el homenaje al Duque del Infantado en Aviación, pero fue la primera recepción del Rey en el Alcázar, en el ano 76, la que le dio el espaldarazo definitivo. A partir de entonces, ha servido casi todos los actos de la Familia Real en Sevilla, incluida la Boda de la Infanta Elena, y las recepciones que se han dado con motivo de las visitas de otras familias reales (entre otras, la que se ofreció al Rey Hussein y la Reina Noor de Jordania y a la Reina de Inglaterra).

(EL CORREO DE ANDALUCÍA / REDACCIÓN EIP)

 

 

VER MÁS TITULARES

   
   
EIP. escuela@protocolo.com · Calle Duque de Alba 15- 1o ! 28012 Madrid ! 91 310 18 03