La
ceremonia de la transmisión del mando presidencial no deja de ser una
sesión más del Congreso de la República, pero la pompa, el simbolismo y la
organización detrás de la primera reunión de nuestra nueva legislatura, la
convierten en el acto legislativo al que más personas asisten.
A diferencia de sus antecesores,
los organizadores del actual cambio de mando presidencial han contado
con más tiempo para realizar su trabajo. En las elecciones pasadas se
convocó a segunda vuelta en una fecha en la que por lo general se daba
la primera ronda de votaciones. Esa diferencia en el calendario permitió
ampliar a dos meses el lapso de dos semanas que en las últimas dos
décadas se había contado para planificar un evento como el de manana, de
9 horas de duración, al que asistirán 2,500 invitados y al que darán
cobertura 400 periodistas.
El embajador en Chile, Antonio Castellanos, es el coordinador general de
la actual transmisión de mando; él indica que en la logística trabajan
"18 diferentes comisiones, cada una encargada de un tema específico".
Cada unidad cuenta con un responsable, un asistente y personal para
coordinar el trabajo que involucra por lo general a más de una
institución.
En el caso de la comisión de Seguridad, la responsabilidad corresponde a
la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS), entidad
que movilizará a tres mil personas de diferentes instituciones y que por
primera vez se enfrenta a una transmisión de mando. A la SAAS se suman
los esfuerzos de los ministerios de Gobernación y de la Defensa, así
como los de Policía Municipal de Tránsito, de la Coordinadora Nacional
para la Reducción de Desastres y del programa del Instituto Guatemalteco
de Turismo, Asistencia al Turista (Asistur).
El trabajo de esta comisión será uno de los más evidentes con la
asignación de 1,500 agentes policíacos para el resguardo de los
invitados. Principalmente los agentes serán ubicados en la zona hotelera
del sur de la ciudad y en los alrededores del Centro Cultural Miguel
Ángel Asturias y de los Palacios Legislativo y Nacional de la Cultura.
En este último se ha habilitado una tarima para una celebración popular,
a la cual seguirá, una recepción en el Palacio y una cena en la Casa
Presidencial para los invitados del nuevo Presidente.
En total hay 153 personas de diferentes instituciones trabajando a la
cabeza de es tas unidades de logística (lea Comisiones).
En Ley
"La Constitución y la Ley orgánica del Congreso de la República
establecen que sin necesidad de convocatoria, el período ordinario de
este organismo inicia el 14 de enero de cada ano. Las actividades del
lunes constituyen una sesión solemne del Congreso, dividida en dos
partes y en las que se realizan varios actos", indica Jaroslav Alburez,
director de protocolo del Congreso, al explicar que la juramentación de
los nuevos Presidente y Vicepresidente del país es el punto que corona
la jornada de manana, pero que estará presidida por la instalación de
legislatura 2008 - 2012 (este ano, con 91 nuevos diputados electos), y
por la elección y la toma de posesión de la Junta Directiva del
Congreso.
Debido a que la capacidad del edificio del Palacio Legislativo es
insuficiente para acoger a los invitados a la toma de posesión del
presidente electo, se realizan en él únicamente los puntos concernientes
a la agenda parlamentaria, y luego, la totalidad del pleno se traslada a
un nuevo escenario (sala Efraín Recinos del Centro Cultural Miguel Ángel
Asturias) para que el nuevo Presidente del Congreso invista a Álvaro
Colom como mandatario con la banda y el pin presidencial, y la llave de
la urna que guarda la Constitución. Tras ello, será juramentado y
firmará el Libro de oro, como símbolo de su compromiso con el país, (vea
la infografía de las páginas 8 y 9).
COMISIONES
Detrás de la transmisión de mando trabajan 18 diferentes grupos:
Coordinación General, Acreditaciones, Invitaciones, Aeropuerto y Fuerza
Aérea. Hoteles, Turismo y Cultura; Finanzas y Auditoria; Comunicaciones
y Tránsito; Protocolo, Salud, Prensa, Seguridad, Congreso, Teatro
Nacional, Transporte, Cómputo e Informática, Te Deum, y Centro de
Operaciones, dividida en Enlaces diplomáticos y Edecanes.
Experiencia
Para el embajador Antonio Castellanos, esta es la segunda ocasión al
frente de una ceremonia de cambio presidencial. "He participado en
otras, ya sea como jefe de comisión o con otras responsabilidades", dice
quien se acercó al protocolo de estas ceremonias como encargado de
edecanes cuando tomó posesión de la Presidencia Jorge Serrano Elías.
"Después tuve a mi cargo una transmisión. Fui coordinador general cuando
Álvaro Arzú llegó a la Presidencia", menciona Castellanos, quien también
apoyó en la comisión de seguridad durante la ceremonia de Alfonso
Portillo, cuando estaba destacado como embajador en Belice.
Para coordinar este cambio de gobierno, Castellanos se ausentó de sus
funciones como embajador en Chile.
Para Jaroslav Alburez, el terreno de la transmisión de mando tampoco es
desconocido. El actual Director de Protocolo del Congreso ocupa ese
cargo desde 2004, pero con anterioridad laboró en el Congreso de 1993 a
1998.
"No coordiné la sesión, pero sí presencié la toma de Serrano Elías y la
de Ramiro de León Carpio, la cual tuvo la peculiaridad de no contar con
dos escenarios, pues toda se realizó en el Hemiciclo, por ser electo por
los diputados. Serrano prefirió utilizar el Estadio Nacional y no el
Teatro Nacional para la ceremonia", recuerda Alburez, quien luego
colaboraría con mayor responsabilidad cuando Arzú asumió como
mandatario.