|

El Gobierno ha
designado al ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Jorge
Dezcallar para que sea el nuevo embajador
de Espana en Estados Unidos, han informado a EFE fuentes diplomáticas.
Dezcallar estuvo al frente del CNI en la última etapa del Gobierno de José
María Aznar, coincidiendo con los atentados del 11 de marzo, y abandonó el
cargo un mes después de la llegada al poder del PSOE.
El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero le nombró
embajador de Espana ante la Santa Sede
en junio de 2004, puesto que ocupó hasta abril de 2006, cuando decidió dar
el salto a la empresa privada como asesor de relaciones internacionales de
Repsol YPF. Dezcallar, quien sustituirá a Carlos Westendorp al frente de la
Embajada en Washington, tendrá un papel relevante en la nueva etapa de
relaciones que el Gobierno del PSOE quiere abrir con el sustituto de George
Bush tras las elecciones del próximo mes de noviembre. La previsión es que
Dezcallar comience a ejercer su cargo a partir de septiembre, una vez que
reciba el plácet de la Administración estadounidense y que el Consejo de
Ministros apruebe oficialmente su nombramiento, según las mismas fuentes.
Dezcallar, nacido en Palma de Mallorca el 3 de noviembre de 1945, es
licenciado en derecho y diplomático de carrera desde 1971. Al inicio de su
trayectoria, ocupó varios cargos, entre ellos, en el consulado general de
Espana en Nueva York. En 1985, fue designado director general de Política
Exterior para África y Medio Oriente, puesto que en el que permaneció hasta
septiembre de 1993, cuando fue relevado por el actual ministro de Asuntos
Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.
Tras ocupar otros cargos en el Ministerio de Exteriores durante la última
etapa del Gobierno de Felipe González, fue designado
embajador de Espana en Marruecos en
1997, ya bajo mandato del PP. En junio de 2001, el Consejo de Ministros
aprobó su nombramiento como nuevo director del CESID en sustitución de
Javier Calderón, convirtiéndose en el primer civil en dirigir los servicios
secretos espanoles. Con él se aprobó la reforma de la institución, que pasó
a denominarse CNI.
Su etapa en el centro coincidió con la controversia por la entrevista del
líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, con la cúpula de ETA y la
información sobre las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, así
como con los atentados del 11 de marzo. Como
embajador ante la Santa Sede, fue testigo del fallecimiento de Juan
Pablo II y de la elección de Benedicto XVI. En julio de 2006, aceptó el
cargo de secretario general del Consejo Estratégico Internacional de Repsol
YPF, órgano asesor encargado de las relaciones diplomáticas e
institucionales de la petrolera.
(EFE) |