BEIRUT.-
El pequeno reino de Bahrein, situado en el Golfo Pérsico, acaba de hacer
Historia convirtiéndose en el primer Estado árabe que nombra a un judío
como embajador en el extranjero.
El monarca Hamad
bin Isa al Jalifah ha encargado la legación diplomática de su país en
Estados Unidos a
Huda Azar Ibrahim Nono, una
legisladora de 43 anos perteneciente a la minoría judía del reino, apenas
formada por 40 judíos. La
mayoría de los habitantes de Bahrein, un estado musulmán con medio millón
de ciudadanos, profesan la rama chií del Islam (el 65%) aunque están
gobernados por la elite suní.
"Es un gran honor para mí ser nombrada la
primera embajadora en Estados Unidos de America y estoy deseando hacerme
cargo de este desafío", explicó Nono a la agencia Associated
Press. El decreto firmado por Al Jalifah, recogido por la agencia local,
no especificaba el destino asignado a la senadora, pero en los medios de
Bahrein su nombre sonaba, desde principios de ano, como posible enviada a
Washington.
Nono, que
especificó a la agencia norteamericana no haber sido elegida por su
religión, se declaró dispuesta a servir a
su nación "antes de nada como bahreiní". Su primer cargo oficial
fue en el Consejo de la Shura, la Cámara Alta del reino -una monarquía
constitucional- en la que sólo dos de sus 40 miembros, junto a la propia
Huda, son judíos. El primer representante de esta minoría fue
Ibrahim Dawud Nono, un hombre de
negocios emparentado con la próxima embajadora, que fue nombrado por el
rey miembro del Consejo Consultivo en 2000, mientras que Huda Nono fue
elegida en 2002 -ano en el que se les concedió a las mujeres del reino el
derecho a voto- y sirvió durante tres anos, antes de ser trasladada al
Ministerio de Asuntos Exteriores.
Desde la cámara
alta bahreiní, Huda Nono fundó la
Sociedad de Observación de los Derechos Humanos de Bahrein,
opuesto a la pena de muerte aunque criticado por organismos independientes
que lo describían como una "ONG falsa" encargada de promover la política
gubernamental a costa de la defensa de los Derechos Humanos. Según el
diario emiratí 'The National', Nono fue
incluso expulsada de una cumbre anti tortura en Ginebra junto a
otro legislador bahreiní, Faysal Fulad.
Originario de
Irak, país que tenía una amplia comunidad judía hasta la creación del
Estado de Israel, la familia de Nono se trasladó a Bahrein a principios
del siglo XX junto con otras familias originarias de Bagdad, formando una
comunidad de 1.500 personas. La mayor parte de ellos se instalaron anos
después en Israel, una vez que las autoridades judías promovieron la
diáspora. Los 40 judíos que se quedaron en el reino del Golfo
pueden practicar su religión sin
restricciones y disponen de sinagoga y cementerio propio, aunque no pueden
viajar a Israel, país con el que Bahrein no mantiene relaciones.
Sin embargo, sus
estrechos contactos con Occidente van en aumento. En sus aguas alberga el
mando de la V Flota Norteamericana, y tras la firma del Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos cerró su Oficina de Boicot a Israel en 2005
para escándalo de muchos de sus parlamentarios, que exigieron su
reapertura.
Algunos medios
bahreiníes ven, tras el nombramiento de Nono, una maniobra propagandística
para intensificar la relación con Estados Unidos y fomentar una imagen
aperturista del reino.