Las claves del festival de Eurovisión 2021

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Sólo la pandemia COVID-19 ha podido alterar las 64 ediciones consecutivas que el Festival de Eurovisión llevaba celebrando ininterrumpidamente desde que en 1956 la ciudad suiza de Lugano albergase su primera edición en la que siete países compitieron por alzarse con el primer premio de la canción europea.

Hoy, 65 años después, Eurovisión vuelve, con más fuerza que nunca, renovado, actualizado y haciendo gala de su incuestionable capacidad para reunir a cientos de millones de personas en todo el mundo frente a las pantallas (por supuesto ya no sólo de televisión). Es por eso, que Eurovisión es el primer evento “virtual” de la historia, ya que es un evento nacido y pensado para disfrutar viendo a 28 países que competirán en la gran final de Rotterdam 2021. El resto de las 11 delegaciones ya han sido eliminadas en sendas semifinales que se han celebrado a lo largo de esta semana.

El evento musical en directo más importante del mundo, que ha sido tantas veces “dado por muerto” por sus detractores, volverá a batir todos los récords de audiencia gracias a su capacidad de adaptación y transformación global desde el punto de vista técnico, cultural, político u organizativo.

Hoy, Eurovisión, está de vuelta y todos los medios de comunicación tienen su objetivo puesto en ver qué ocurre la noche de la gran final.

Partamos de la filosofía del evento. Muchos desconocen que Eurovisión nace y se organiza con un objetivo claro: un evento que reúna a todos los europeos en torno a una competición musical que fomenta y desarrolla la diversidad cultural, étnica, lingüística y política de todas las naciones participantes.

Hoy, el Festival de Eurovisión podría ser analizado desde múltiples perspectivas, son tantos los aspectos que conjuga un evento musical internacional de tal envergadura que ha generado miles de publicaciones, películas (la última fue incluso nominada a la edición de los Óscar de 2021 en la categoría de mejor canción original), documentales, museos (Islandia tiene previsto albergar el museo oficial de Eurovisión), movimientos de fans y seguidores, por supuesto los sempiternos haters y detractores sin los cuales, desde luego, Eurovisión no sería tan grande.

En esta ocasión, no vamos a ocuparnos de los grandes artistas que han pasado por los escenarios del Festival, de las canciones que nos han acompañado en muchos momentos de nuestra vida y, por supuesto, tampoco vamos a recordar el humillante “zero points” con el que puede acabar el marcador de algún país participante, de las coreografías “jurásicas” que podremos “disfrutar”, ni los “gallos” de más de un representante (¡no sólo español!).

Hoy vamos a hablar del evento musical internacional más importante del mundo, que se presenta como un reto año a año para organizadores, productores, escenógrafos, etc.… Es decir, un verdadero desafío organizativo que, sin un equipo cualificado de profesionales de la organización de eventos, no sería posible consumar con éxito.

Eurovisión es un evento que tiene mucho que analizar. Es un evento que tiene elementos visuales muy reconocibles:

  • El logotipo, que se personaliza para cada edición, pero que ha de mantener el espíritu “eurovisivo”.
  • El himno. ¿Quién no reconoce la sintonía? Una música que ha evolucionado mínimamente desde los orígenes del Festival.
  • El concepto. Cada Festival tiene su propio concepto. Un concepto que suele hacer referencia al país en que se celebra. Este año el concepto es “Open Up”, de hecho, no podía estar mejor elegido.
  • La aplicación de ese concepto a las postales, los videos de presentación de cada participante.  Este año, cada delegación grabó el video en su país y se envió la producción audiovisual a la dirección técnica para poder montar las postales sobre la reproducción de las casas típicas holandesas.

Eurovisión, como evento necesariamente adaptable, diverso y eminentemente innovador, se ha convertido,  desde que en la edición de 1997 se incorpora la posibilidad de que el público elija al ganador del Festival (en 2009 se modificó el reglamento para que el 50% del resultado final pudiera ser matizado por los jurados profesionales nacionales de los países participantes y, de esta forma, tratar de evitar “amiguismos” o “favoritismos” entre naciones vecinas de la misma “órbita”), en un espacio único para la interactuación digital directa.

Sus hashtags se convierten en trending topic regionales y mundiales en cuestión de segundos, los comentarios de sus seguidores en todas las redes sociales y plataformas suponen una comunidad virtual internacional de millones de personas que “vive el momento Eurovisión” con sus valoraciones, críticas o análisis de los diferentes participantes generando un tráfico virtual de datos y comentarios “eurovisivos” que lo convierten en el evento de moda, por lo menos, durante su emisión.

Su app (https://www.rtve.es/television/eurovision/app/) es descargada de forma masiva durante la semana de semifinales y final de eurovisión ya que permite no sólo votar por tus candidaturas preferidas, sino que, también, en la edición de 2021, puede suponer hacer sonar un mayor número de aplausos (digitales por supuesto) en la sala de conciertos donde se desarrolla el Festival.

Desde el punto de vista de un organizador de eventos, el Festival se basa en una serie de claves que lo presentan como el evento cultural musical internacional con mayor proyección y repercusión mediática de la historia que, cada año, se convierte en una plataforma no sólo para la proyección musical de la carrera de los cantantes y autores participantes sino también, evidentemente, como un escenario ideal para los mensajes sociales y políticos por parte de todas las naciones participantes.

Tampoco debemos pasar por alto la enorme inyección económica y reputacional que recibe la ciudad y el país anfitrión, aunque sin duda el coste de albergar el Festival se ha disparado notablemente ya que la necesidad de celebración de tres galas (dos semifinales y una final), la participación de muchos más países y el empleo de la tecnología más innovadora hace que su organización también plantee un reto económico.

La edición de 2011 en Düsseldorf (Alemania), contó con un presupuesto de 25 millones de euros, aunque los rusos invirtieron 30 millones en 2009. Se calcula que lo portugueses (2018) y los israelíes (2019) gastaron en torno a los 25 millones, pero, sin duda, la palma se la llevó Azerbaiyán, que invirtió 100 millones en Bakú 2012. Eso sí, las visitas turísticas a la república caucásica aumentaron drásticamente ese mismo verano.

Analicemos una serie de datos fundamentales del Festival:

UER/EBU

La entidad responsable del Festival es la UER/EBU (Unión Europea de Radiodifusión-www.ebu.ch), que reúne a 115 televisiones y entes públicos de 56 países europeos y del mediterráneo como Marruecos, Argelia, Egipto o Líbano. UER concede el privilegio de organizar anualmente el Festival al país ganador de la última edición, en el caso de esta edición se trata de los miembros holandeses NPO/NOS/AVOTROS apoyados, por supuesto, por el Ayuntamiento de la ciudad de Rotterdam.

Logotipo de UER
Logotipo de UER. Fuente: www.ebu.ch

COANFITRIONAJE

Esta situación de “coanfitrionaje” hace que los responsables de la organización cuiden con el máximo detalle los accesos y el sitting de los palcos presidenciales en los que, aunque todavía sin confirmar, se contará con la asistencia de SS.MM. Los Reyes de los Países Bajos ya han mostrado su apoyo visitando las obras de construcción del escenario y lanzando diferentes mensajes de ánimo a todos los participantes.

OBJETIVO

El objetivo de todos los participantes alzarse con el ansiado micrófono de cristal que será entregado al autor de la canción ganadora (otro detalle importante, en realidad quien gana el Festival es el autor de la canción, no el cantante).

FILOSOFÍA

Está claro que es una plataforma para comunicar sin perder el objetivo y la filosofía para la que nació el Festival y que se recoge claramente en el lema de esta edición “Open Up…” que queda intencionadamente incompleto para que cada uno lo completemos como consideremos oportuno…”abiertos a los otros”, “abiertos a diferentes opiniones”, “abiertos a la diferencia”…en esencia…libertad, unión y diversidad como esencia fundamental en una competición que, como vemos, trasciende, sin duda la esfera musical.

S.M. el Rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos
S.M. el Rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos en su última visita al Ahoy Arena de Rotterdam. Fuente: www.eurovision-spain.com

RENUNCIAS

No podemos olvidar las renuncias a participar de las delegaciones de Hungría o Turquía que consideran el Festival demasiado cercano al “estilo de vida LGTBI” o la eliminación en esta edición de la canción representante de Bielorrusia por incluir mensajes políticos claros en su letra (cuestión expresamente prohibida por el reglamento).

«Un evento que reúna a todos los europeos en torno a una competición musical que fomenta y desarrolla la diversidad»

CLAIM

Eurovisión, cada año, también tiene un logo que acompaña la filosofía y el “claim” de cada edición, en esta ocasión representa un mapa de Europa conectado a través de los colores de las banderas de las naciones participantes con la ciudad de Rotterdam. Un logotipo que, manteniendo la misma línea conceptual propuesta para la cancelada edición de 2020, juega con los colores de las banderas de los países participantes.

Logotipo de Rotterdam 2021
Logotipo de Rotterdam 2021. Fuente: www.eurovision.tv

El logotipo que iba a usarse en 2020 evolucionó a una forma circular, mucho más integradora y transmisora de valores de cercanía y de unión (en este caso, de reunión).

ESCENOGRAFÍA

La 65 edición del Festival se desarrollará en el AHOY Arena de Rotterdam, con capacidad para más de 16.000 espectadores pero que, con las medidas COVID, quedarán reducidos a 3.500.

La transformación y adaptación del Ahoy Arena ha sido, una vez más, uno de los hitos de Eurovisión que consigue presentar las últimas novedades escenográficas a nivel mundial. Este año, repite por séptima vez Florian Wieder como escenógrafo. Una vez más, y como sello personal de Wieder, los juegos de luces son espectaculares. Este año, retomamos las pantallas como parte fundamental de la escenografía, pantallas móviles que permiten juegos que dinamizan la escena y propio show.

Imagen de la apertura de la primera Semi-Final. Fuente: EBU / THOMAS HANSES
Imagen de la apertura de la primera C. Fuente: EBU / THOMAS HANSES
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Imagen del escenario y de la green room. Fuente: EBU / THOMAS HANSES

PRODUCCIÓN

 La producción audiovisual, además, permitirá generar coreografías “imposibles” nunca vistas (no se pierdan la actuación de Grecia). Cobra especial importancia el gran desarrollo de la realidad aumentada. Aunque la edición de Tel Aviv ya utilizó este recurso, lo hizo a pequeña escala. En esta ocasión, y de nuevo reforzando la idea de que es un evento pensado por y para el consumo vía pantalla, será una grandísima apuesta.

SONIDO

Destaca la apuesta técnica del sonido: tecnología alemana que se integra perfectamente con el software de realización y que estará ubicada en dos unidades móviles. Dos camiones, que funcionan uno como emisor principal y otro como backup como posible sistema de recuperación en caso de que surgiera cualquier problema.

Y todo ello supervisado, montado y producido por un equipo formado por: Sietse Bakker & Astrid Dutrénit, como Productores Ejecutivos; como Supervisor Ejecutivo; Martin Österdahl y como Directores Multicameras: Marnix Kaart & Daniel Jelinek.

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Pantallas en movimiento provocando un cambio escenográfico. Fuente: EBU / THOMAS HANSES

ESCENARIOS

La organización barajó cuatro escenarios COVID (A, B, C y D) siendo el A el menos restrictivo y el D en una situación de confinamiento total. Finalmente se ha optado por el escenario B que se denomina “Distancia Social”.  En el que todas las personas que acudan al Festival deberán aguardar la distancia social exigida, se aplicarán las medidas de sanidad y seguridad previstas por la organización (incluidos test COVID de forma frecuente tanto a participantes como a espectadores).

Si alguna de las delegaciones no pudiera viajar a Rotterdam, se realizaría en directo desde la sede de la televisión nacional correspondiente (ha sido el caso de la delegación de Australia).

En el Ahoy de Róterdam con público, eso sí, con un aforo de tan solo un 20%, 3.500 personas testadas y geolocalizadas mediante una app.

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Imagen del montaje general del Festival. Fuente: EBU / THOMAS HANSES

Como hemos apuntado, el Festival es considerado el evento musical con mayor audiencia del mundo y, para poder hacer esto posible, el operativo de prensa suele ser abrumador. Normalmente son más de 3.500 periodistas, que disponen de un centro de prensa en el que pueden disfrutar de áreas de trabajo, áreas de información e incluso zonas de descanso para poder trabajar durante las semanas previas al Festival y, por supuesto en el día de la final.

En esta edición, el operativo de prensa se ha reducido a 500 aunque la innovación en esta área se encuentra en la creación de un centro de prensa virtual. Let’s Get Digital será la empresa encargada de gestionar esta plataforma digital desde la que los medios acreditados que no pueden estar físicamente presentes en Rotterdam podrán seguir los ensayos y las ruedas de prensa durante las dos semanas previas al Festival.

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Destiny – Malta – Rueda de Prensa tras la primera semifinal. Fuente: EBU / ANDRES PUTTING

Como curiosidad podemos apuntar que el Festival, además del conocido seguimiento que tiene en Australia, es también muy seguido en China y  EE.UU que, tiene previsto organizar (NBC) la primera edición del American Song Contest, la versión estadounidense del festival que reunirá a los 50 Estados, 5 territorios y a Washington DC compitiendo por el por el premio.

El Festival “da la vuelta” a la ciudad anfitriona que se llena de espacios “eurovisivos”, fiestas, actividades y encuentros relacionados con el Festival. Este año no ha podido ser, una nueva limitación de la pandemia, pero lo normal es que se construya toda una Eurovillage entorno al Festival, una verdadera feria en la que, aficionados, periodistas y curiosos pueden conocer y compartir momentos con los representantes de los diferentes países.

Para acabar, sólo me queda decir…

GOOD EVENING, EUROPE

Que la fiesta comience y que Eurovisión permanezca siempre vivo en todos nosotros.

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Imagen de la alfombra turquesa por la que entran los participantes al Festival. Fuente: www.eurovision-spain.com
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Momento en que Israel es anunciada como uno de los clasificados para la final. Fuente: www.eurovision-spain.comMomento de la clasificación de Israel (NPO|NOS|AVROTROS y UER)
Diego Zala

Diego Zala

Director Académico Grupo Escuela Internacional de Protocolo

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